Lo perdí todo.Después encontré mi verdadera profesión.
La historia real de Erika Padilla, fundadora de BloomLash.
Guadalajara → Los Ángeles
Diez años poniendo pestañas
Contado en primera persona
BloomLash
Erika PadillaFundadora de BloomLash
Su historia, en cinco capítulos
01 — Guadalajara
Capítulo 01 · Guadalajara
De Guadalajara a una calle vacía en Los Ángeles
Crecí en Guadalajara, Jalisco, la quinta de la familia Ochoa. A los 21 años me casé y me vine a vivir a Los Ángeles. Los primeros años fueron difíciles: extrañaba a mi familia, a mis amigos, hasta las calles llenas de vecinos por las tardes.
Aquí las calles estaban vacías y yo me preguntaba dónde estaba todo el mundo.
Con el tiempo me fui acostumbrando. A los tres años de casada nació mi primera hija, y mi esposo fue creciendo en su negocio hasta independizarse. Teníamos una vida decente.
Yo me dediqué de lleno a mi hija: ballet, canto, violín, todo lo que se nos ocurría. Me sentía, como digo yo, «la señora de las lomas».
Los primeros años en Los Ángeles.
02 — La caída
Capítulo 02 · La caída
Cuando lo perdimos todo
Alrededor de 2011 empezaron los problemas de salud de mi esposo. Se fueron agravando con el tiempo hasta que le tuvieron que hacer tres cirugías en el cerebro. En ese proceso perdimos todo: la casa, los carros, todo. No nos quedó ni un centavo.
No hay nada peor que perder la salud y el dinero al mismo tiempo.
Pasé casi tres años en un papel de víctima, preguntándole a Dios por qué a mí, por qué justo en ese momento. Y mientras seguí ahí, nada mejoraba: todo empeoraba.
Subí mucho de peso por el estrés y sentía vergüenza de que la gente que me conoció como «la señora de las lomas» me viera ahora sin dinero, y sobretodo triste.
03 — El giro
Capítulo 03 · El giro
El día que me rendí
Hasta que un día acepté lo que me estaba pasando. Me rendí, en el buen sentido.
Dios, acepto esta lección, aprendo lo que tenga que aprender, pero necesito una oportunidad para salir adelante.
01
Acepté
Dejé de preguntar por qué a mí y empecé a orar todos los días.
02
Probé de todo
Galletas, pasteles, vender comida. Hasta pensé en manejar un tráiler, hasta que me preguntaron cuántas velocidades tiene un camión y no tenía ni idea.
03
Llegó la idea
Las pestañas se apoderaron de mi cabeza, de mi corazón, hasta de mi estómago. Me levantaba a las tres de la mañana pensando en pestañas.
04
No la solté
Lloré muchas veces queriendo hacerlo perfecto, lidiando con clientas, aprendiendo sobre la marcha. Desde mi primera publicación empezaron a llegar clientas, y mi esposo se sumó a ayudarme.
Ninguna de esas ideas prosperó. Pero eso no importaba: lo que importaba eran las ganas que le iba a poner al proyecto que fuera.
04 — Hoy
Capítulo 04 · Hoy
Diez años después
Desde el primer día que empecé a poner pestañas, nunca más me tuve que preocupar por pagar la renta, la luz, el gas, el carro, el seguro, la comida.
Cuando recibí mi primer pago por una aplicación, hice cuentas: si hacía eso treinta veces, alcanzaba para vivir. Y así fue.
No empecé este negocio pensando en dar clases o vender productos algún día. Empecé paso a paso, cubriendo lo básico primero. Todo lo demás se fue dando solo.
10
años desde su primera clienta
+30 mil
estudiantes formadas
130+
ciudades de Estados Unidos
100%
de la formación, en español
05 — Para ti
Capítulo 05 · Para ti
A ti que estás empezando
Si tú también sientes miedo, es normal.
El miedo no se supera:se atraviesa.
Yo empecé sin nada, quebrada y triste. No sabía que diez años después iba a seguir aquí, contándote esto.
Creo que fue la mejor decisión que pude haber tomado, y no me arrepiento.
Bienvenida a BloomLash
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